Comparamos el precio actual de la bombona con precios optimistas de la luz del pasado. Parece que todo volverá a su cauce en cuanto a electricidad, no sabemos en cuanto a petróleo, ya que el butano es un Gas Lícuado del Petróleo. La bombona ha andado hace no mucho por unos 13 euros, unos 8 céntimos con impuestos el kWh.
- El calentador de butano solo tiene perdidas si lo usas, es decir, si un día no pasas por casa o un fin de semana y por tanto no lo usas, el calentador eléctrico sigue perdiendo kWh mientras el de butano no.
-El calentador de butano te ofrece una potencia de 24 kW por 0 euros/mes.
-Ofrece una temperatura de salida constante e ilimitada.
- El tamaño del calentador de gas es mucho más pequeño que el termo, pero tendremos que sumar el volumen de una bombona de butano, además de un lugar donde poder almacenar una segunda bombona de repuesto.
-A mi me gusta mucho más el calentador de butano. El único gran pero que tiene es como cualquier otro aparato de combustión (estufa, chimenea, brasero tradicional, etc) la posibilidad de una mala combustión, y por tanto, generación de monóxido de carbono. Esto se soluciona instalando un calentador estanco, aunque hay que poner atención a sus requisitos de instalación. Y si alguien tiene uno atmosférico, por favor, un detector de monóxido de carbono cuesta cuatro perras y puede evitar casos tan dramaticos como alguno vivido recientemente donde el monóxido arrasa con una familia entera. En Reino Unido es obligatorio tener un detector allá donde exista algún elemento que emplee combustibles como chimeneas o estufas de leña o gas así como calentadores de gas o parafina. No entiendo cómo aquí el gobierno no potencia esto.
Ante este panorama, yo no me plantearía la compra por un absurdo ahorro de magnitudes infinitesimales, si es que existe, que yo no lo tengo nada claro. El resto de condicionantes son suficientemente potentes para decantarnos por uno u otro.