Juanpa
SuperNergizo
El pasado 13-VI-22, la actual directora de Publico, Virginia Perez Alonso, escribió un artículo titulado
"cada vez más empresas exigen a los medios publicar publicidad disfrazada de información, sin esa diferenciación notoria en la presentación gráfica y prescindiendo de la identificación visible de patrocinio o publicidad, a cambio de esos ingresos. Y cada vez son más los medios que acceden a hacerlo".
"Tras responder a una empresa concreta que en Público estos contenidos no se publican como información sino como patrocinios y con una línea gráfica diferente, la empresa en cuestión me ha hecho llegar ejemplos de hasta cuatro medios (tres de ellos en el top 10 de audiencias) que ‘venden’ publicidad como información periodística. Es la manera de hacernos ver que somos los ‘raros’ y que si no accedemos a hacerlo como el resto, estamos renunciando a unos importantes ingresos por voluntad propia".
"el argumento de los anunciantes es claro. Ellos pagarán a quienes les faciliten la fórmula que les sea más beneficiosa. En este caso, a quienes disfracen publicidad como periodismo. Es decir, a quienes engañen a sus lectores para que su producto parezca una prescripción periodística".
"La selección ‘natural’ queda clara. Y también el mapa de audiencias de los medios. Porque a más ingresos, más recursos, más periodismo (no siempre mejor), más crecimiento, mejores cifras de audiencia y, de nuevo, más ingresos por publicidad. El círculo perfecto. Y perverso."
"El desenlace para los pocos medios que no entramos en ese juego no hace falta que os lo explique.
En este caso, el "no" tiene un coste de 40.000 euros. Para ingresar el equivalente en suscripciones necesitaríamos 666 nuevos suscriptores anuales".
Cuarenta mil euros de castigo por hacer periodismo ético
Transcribo algunos parrafos:"cada vez más empresas exigen a los medios publicar publicidad disfrazada de información, sin esa diferenciación notoria en la presentación gráfica y prescindiendo de la identificación visible de patrocinio o publicidad, a cambio de esos ingresos. Y cada vez son más los medios que acceden a hacerlo".
"Tras responder a una empresa concreta que en Público estos contenidos no se publican como información sino como patrocinios y con una línea gráfica diferente, la empresa en cuestión me ha hecho llegar ejemplos de hasta cuatro medios (tres de ellos en el top 10 de audiencias) que ‘venden’ publicidad como información periodística. Es la manera de hacernos ver que somos los ‘raros’ y que si no accedemos a hacerlo como el resto, estamos renunciando a unos importantes ingresos por voluntad propia".
"el argumento de los anunciantes es claro. Ellos pagarán a quienes les faciliten la fórmula que les sea más beneficiosa. En este caso, a quienes disfracen publicidad como periodismo. Es decir, a quienes engañen a sus lectores para que su producto parezca una prescripción periodística".
"La selección ‘natural’ queda clara. Y también el mapa de audiencias de los medios. Porque a más ingresos, más recursos, más periodismo (no siempre mejor), más crecimiento, mejores cifras de audiencia y, de nuevo, más ingresos por publicidad. El círculo perfecto. Y perverso."
"El desenlace para los pocos medios que no entramos en ese juego no hace falta que os lo explique.
En este caso, el "no" tiene un coste de 40.000 euros. Para ingresar el equivalente en suscripciones necesitaríamos 666 nuevos suscriptores anuales".