En primer lugar una aclaración: calentar una casa va a necesitar la MISMA cantidad de kWh vengan de donde vengan. La gracia es que, como bien sabes, con ciertos sistemas como bomba de calor o a acumuladores se puede hacer que dicho kWh térmico demandado en punta no salga a precio punta, sino que o bien a precio valle o a la tercera parte de precio punta. Luego hay otras formas de energía que directamente cuestan menos, más, se pueden almacenar localmente con una alta capacidad de almacenaje o directamente son gratis, como para algunos la leña.
No obstante, debido a las peculiaridades de la transferencia del calor se pueden hacer triquiñuelas para evitar en el CORTO PLAZO tener que calentar uniformemente todo el volumen de la habitación. Hay 3 formas de transferencia de calor: conducción, convección y radiación. Y convección la podemos dividir en natural y forzada. Si nos restringimos a calentar humanos, por conducción sólo conozco la manta eléctrica, pero no se qué tal responde. Por radiación tenemos todos esos dispositivos que emiten calor como el sol (te pones delante y lo sientes): placas radiantes, estufas infrarrojas (de gas o eléctricas) y similares, así como las chimeneas abiertas. Por convección forzada todos los que llevan un ventilador y soplan aire (bomba de calor, calefactor, convector forzado, aeroestufas). Y por natural el resto (radiador de agua, de aceite y sus variantes como emisores térmicos y el calor "con color", convectores naturales, braseros eléctricos y estufas catalíticas). Puede que me deje alguno y que muchos de ellos compartan las formas, pero que la otra sea secundaria.
Los sistemas de convección natural son los más lentos y calientan todo el ambiente, muebles, paredes, suelos y seres vivos al mismo ritmo, por lo que para sentir calor necesitan tiempo, pero es un calor general. Es el ideal si se puede.
Los sistemas por radiación calientan como el sol, donde da el haz radiante, pudiendo alcanzar altas temperaturas en esa zona y frío fuera. Eso sí, si las apagas el calor decae completamente. Son ideales si no quieres calentar el ambiente, pero salvo que tengas la potencia de la estufa muy ajustada y el haz bien orientado, a la larga van a acabar consumiendo lo mismo que cualquier otra y calentando el ambiente.
Los sistemas por aire caliente tienen la ventaja que calientan todo el volumen rápido y no necesitas estar enfocado al calor pero en cuanto se apagan el calor decae rápido, ya que el resto de cosas de la estancia están frías y absorben el calor del aire. Son ideales para calentar rápidamente estancias donde no quieras sentir frío pero no te importa que no dure luego, como un baño. Eso sí, si las tienes siempre encendidas acaban consumiendo lo mismo que otras.
En tu caso, ¿qué soluciones hay? La primera aislar, aislar y aislar en la medida de lo posible. Si conseguimos hacer que el calor emitido al ambiente no se pierda rápidamente eso que habremos ganado. Empieza por cosas sencillas y baratas, como juntas de ventanas, puertas y cajas de persiana. Mira a ver si notas aire y trata de eliminar la corriente. Técnicas hay muchas.
Luego, ya si hay que elegir alguna tecnología, pues depende de los hábitos. Prácticamente todos los calefactores eléctricos son baratos en compra. Trata de elegir algo que según lo descrito arriba se adapte a tus hábitos, pero sin olvidar la premisa que todos los eléctricos van a gastar lo mismo a largo plazo. Si no una estufa de gas es barata de hacer funcionar, especialmente si puedes comprar bombonas reguladas, ya que por ahora su subida está capada, pero son caras en compra (más de 100 €) y requieren ventilación y mantenimiento.