Juanpa
SuperNergizo
Las cafeteras express alimentadas por cápsulas son compactas, limpias, baratas de compra y sencillas de usar. No requieren programación ninguna. No es de extrañar que hayan triunfado ampliamente en el mercado doméstico e incloso en oficinas.
Su lado oscuro está en el despilfarro ecológico de las cápsulas y el precio de cada dosis. En un principio parecia como si Nestle bonificara a los fabricantes de estas cafeteras de forma que creaba un mercado cautivo en el que sacar provecho en la venta de las cápsulas de las que tenía el monopolio (como los cartuchos de tinta y las impresoras, vamos).
Ambos inconvenientes se han paliado parcialmente con la destrucción del citado monopolio y por la aparición de cápsulas biodegradables. Pero, si queremos simultáneammente cápsulas biodegradables, buena calidad y buen precio, la elección se limita bastante.
Para gente que tome varios cafés diarios, existen máquinas superautomáticas que se alimentan de café en grano tostado y agua. Cuando encargas tu tacita, dosifican y muelen de acuerdo con la programación y el grado de libertad que te permitan los mandos de cada modelo.
Bien programadas y alimentadas, pueden dar resultados muy correctos a precios irrisorios. Lo que no es tan barato es el precio de las máquinas. Las hay de buena calidad ha partir de los 280€ y cafés decentes -100% arabiga- a partir de 6€/kg.
No suelen admitir café torrefacto en ninguna proporción, pero si un dispositivo de producción de vapor para capuccinos y son mas grandes que las de cápsulas. Otro inconveniente es que son complicadas de programar (por lo menos la mía), pero ello sólo hay que hacerlo una vez.
PD Las fotos no son necesariamente una recomendación de compra.
Su lado oscuro está en el despilfarro ecológico de las cápsulas y el precio de cada dosis. En un principio parecia como si Nestle bonificara a los fabricantes de estas cafeteras de forma que creaba un mercado cautivo en el que sacar provecho en la venta de las cápsulas de las que tenía el monopolio (como los cartuchos de tinta y las impresoras, vamos).
Ambos inconvenientes se han paliado parcialmente con la destrucción del citado monopolio y por la aparición de cápsulas biodegradables. Pero, si queremos simultáneammente cápsulas biodegradables, buena calidad y buen precio, la elección se limita bastante.
Para gente que tome varios cafés diarios, existen máquinas superautomáticas que se alimentan de café en grano tostado y agua. Cuando encargas tu tacita, dosifican y muelen de acuerdo con la programación y el grado de libertad que te permitan los mandos de cada modelo.
Bien programadas y alimentadas, pueden dar resultados muy correctos a precios irrisorios. Lo que no es tan barato es el precio de las máquinas. Las hay de buena calidad ha partir de los 280€ y cafés decentes -100% arabiga- a partir de 6€/kg.
No suelen admitir café torrefacto en ninguna proporción, pero si un dispositivo de producción de vapor para capuccinos y son mas grandes que las de cápsulas. Otro inconveniente es que son complicadas de programar (por lo menos la mía), pero ello sólo hay que hacerlo una vez.
PD Las fotos no son necesariamente una recomendación de compra.
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