Iba a abrir un hilo para expresar mi cabreo, pero no quiero congestionar el foro con mi pataleta. El título del tema es que el gobierno bajará la luz, el gas y los combustibles próximamente con algún tipo de medidas. ¿a quién? ¿a todos los pésimos gestores, tanto domésticos, como pymes como grandes empresas, que llevan observando la escalada de precios y no han hecho NADA para intentar paliarla? Perdón por el rollo que voy a soltar, pero llevo unos días flipando con las cosas que pasan a mi alrededor respecto al tema energético. Hoy el diario Cinco Días comenta que aún hay 10 millones de clientes adscritos al PVPC. Si descontamos los 2 millones que son beneficiarios del bono social, ¡aún nos queda 8 millones!. Mi vecino ayer me enseñó su última factura de luz triplicada respecto a lo que pagó el año pasado, pero es que está en una indexada (y no será por recomendarle que se cambiara a cualquiera de las del mercado libre que eran mucho mejores) y me dijo que no sabía si esta Semana Santa podría ir de vacaciones (o sea, su familia sufre su nefasta gestión). La peluquería donde suelo ir, me comunica que va a subir el corte de pelo de 12 a 15 euros, porque el gasto en luz no hace viable los precios que tiene. Le digo "¿No te recomendé el año pasado la tarifa 10 horas de Repsol que te permitía hacer todo el gasto del negocio a 0,07 euros el kWh?" Me comenta, "ya pero como me habías dicho que podía ser temporal la subida, decidí quedarme en el PVPC". O sea, que sus clientes paguen su falta de previsión en vez de recortarlo de sus beneficios. Tengo una prima que también tiene una peluquería y ahora está pagando menos en luz que antes. Después voy a la reunión de la comunidad de propietarios del edificio donde vive mi madre, en representación de ella porque está convaleciente, y anuncian una subida del 20% de la cuota (de 60 a 72 euros mensuales), porque no pueden hacerse cargo del gasto energético. Le pregunto al presidente de la comunidad, con quién tienen contratada la luz (no entro en más detalles pormenorizados para no ponerme más nervioso), y veo que la tienen con una tarifa indexada. En fin, puedo seguir, pero la conclusión a la que quiero llegar, es que TODOS somos gestores energéticos, y debemos responsabilizarnos de esa gestión, no endosar el problema a otros, o pedir siempre a papá estado que nos lo solucione todo.
Yo no diría que todos debamos ser gestores energéticos. Está muy bien ser un consumidor informado, pero pretender que los ciudadanos tengamos que estar al día de absolutamente todos los temas, el funcionamiento de todos los mercados, sus cambios regulatorios y tendencias económicas, etc. es inviable. Este foro no representa ni mucho menos la población general en cuanto a conocimiento del mercado eléctrico, y aún así a la mayoría nos cuesta estar al día de cuando es el momento óptimo de cambiar de compañía (ojo, que puedes tener que cambiar cada 15 días si quieres estar siempre en la mejor oferta), de saber cual es exactamente la potencia que tenemos que contratar, de controlar nuestro gasto energético durante franjas horarias, mantener las hojas de excel comparadoras al día, las diferentes regulaciones y descuentos impositivos (solo en el último año ha habido al menos 3 cambios de tarifas debido a cambios regulatorios).
Si a esto le sumamos otros asuntos que deberían ser de nuestro mayor interés ya que nos afectan a nuestra vida y economía, y que también exigen cierto grado de esfuerzo para estar al día, como por ejemplo:
-Otros suministros: telefonía y comunicaciones, tv y plataformas de pago, agua, gas.
-Transportes: adquisición y mantenimiento de vehículo, combustibles, cambios regulatorios, transportes públicos, etc.
-Pandemia: Incidencia, estado de vacunación, tipos de vacuna, restricciones.
Al final son pocas las horas del día si pretendemos estar al hilo de todos esos asuntos y cuando te los has estudiado a fondo, a los 15 días hay un nuevo cambio debido por movimientos del mercado, regulaciones, política, etc. y vuelta a empezar de nuevo. Lo que los ciudadanos quieren y necesitan es un sistema sencillo que les solucione sus problemas y que les proteja frente a los abusos, y el resto del tiempo ocuparse de los temas que le importan de verdad, con la tranquilidad de que nadie le está timando ni tener que pensar que a lo mejor el próximo mes no le da para pagar la factura. No podemos pretender que una señora de 80 años tenga que estar manejando un Excel y 3 pestañas del Chrome abiertas al mismo tiempo, junto con acceder a 2 ó 3 webs con sus respectivas contraseñas, para saber si este mes tiene que llamar a una empresa para cambiar la tarifa y pelearse con el comercial de turno que apenas se le entiende porque habla rápido, con acento extranjero y con sonido entrecortado que le va a intentar meter un producto que no quiere ni necesita.
Lo que sí debemos ser nosotros es conscientes de nuestro consumo, conocer que el coste real de los bienes y servicios que consumimos no es solamente su precio en euros (huella ecológica, política, etc.) y tratar de ser responsables en esos asuntos.