Energía, ganas, rasmia. No manipules mis palabras, cuando dije energía me refería a fuerza, ganas, rasmia, para que con menos recursos se pueda producir lo mismo, es decir, aumentar la productividad.
Es lo que siempre he hecho en mi vida, especialmente el tiempo que tuve mi propia empresa, intentar producir lo máximo posible con los menos recursos posibles, y funcionó, pero lo tuve que dejar por temas de salud familiares y dedicarme solo a trabajar donde trabajaba antes de montar mi negocio para disponer de más tiempo para atender los problemas de salud mencionados.
Si debo decir que contraté a 2 personas, y el gestor les hizo los contratos y al parecer les pagó según convenio. Inicialmente la cosa no fue bien, y me explicaron que consideraban que cobraban poco para lo que hacían. Cuando les pregunté lo que cobraban, entendí el problema. Esa tarde me fui a la gestoría y les dije que les doblaran el sueldo a los dos, y milagrosamente el número de errores prácticamente se redujo a cero, lo que nos permitió mejorar y mucho la relación con los clientes.
Moraleja, cometí un error, dejar en manos de un gestor lo que le iba a pagar a los empleados.
Moraleja 2, un empleado satisfecho mejora y mucho la productividad, pero además mejora todavía más la relación con los clientes.
Moraleja 3, las empresas que basan su modelo de negocio en reducir costes de los empleados están abocadas al fracaso.