Mi concepción de la economía es "tan contraria" a todo lo que ha ocurrido durante todos estos últimos años... Bancos con hipotecas donde poco menos que tenían que pagar a sus clientes por prestarles dinero, y clientes ahorradores que no les daban nada (incluso les cobraban) por tener su dinero en el banco.
Estos dos hechos, ya te dan una pista de que hemos estado, y seguimos en una economía enferma, donde el BCE, aprovechando la baja inflación, se ha dedicado a financiar a los Gobiernos tirando su deuda pública por los suelos.
Pero claro, durante todo este tiempo, somos incapaces de prepararnos, y en cuanto la economía ha despegado, y el consumo se dispara, los precios suben de una forma absolutamente irracional, en nada ligado a los salarios, por lo que volvemos a otra época de empobrecimiento, donde los precios suben muy por encima de nuestra capacidad económica.
Ningún Gobierno, ni los unos ni los otros, ni tampoco a nivel europeo ni americano, han sido capaces de razonar que todos estos años que hemos vivido con unos tipos de interés tan ridículos, se deberían haber ido normalizando poco a poco, y no como ahora que vamos a 0,75 puntos cada vez que se reúne la FED, intentando aplacar una inflación desmesurada, y a su vez provocando lo que parece una recesión de libro. De hecho Estados Unidos ya lleva 2 trimestres con una contracción de PIB, lo que para muchos es recesión automática.
No obstante, la guerra nos ha venido muy bien para tener una coartada para todo lo ocurrido, pero la realidad, la triste realidad, es que llevamos años generando un caldo de cultivo con tipos de interés negativos y deuda pública a precio de saldo, y esto, en cuanto la economía repunta un poco, dispara la inflación, y eso es lo que ha ocurrido.
Resultado: En su día pobres porque perdíamos nuestros puestos de trabajo, y ahora pobres porque aunque mantengamos el trabajo, nuestros sueldos se estancan frente a una hiperinflación que hoy en España ya cifraban en el 10,8%.
Y por cierto, no sé donde tú vives, pero yo de agua pago más de un 300% de lo que pagaba hace años, los seguros no han parado de subir, la telefonía se ha estancado un poco (fruto de la competencia), y la luz, pues tenía unos precios relativamente racionales. Pagar a 9 céntimos el kWh me parece algo racional, lo que no me lo parece es freír esta noche un huevo frito a 43 céntimos el kWh. Y bueno, de la gasolina, mejor ni hablamos.