Omadón
SuperNergizo
Toda Europa y España en particular, ha sufrido una senda inflacionista en los últimos dos años, provocada fundamentalmente por el incremento de precios en los combustibles y la energía, y tras la guerra de Ucrania y la crisis sanitaria, por el incremento de precios por la escasez de producción mundial de muchos artículos. Todo ello provocó el aumento de pensiones, salarios y servicios para poder hacer frente a ese fenómeno. Diariamente veíamos en los medios de comunicación como el sector hostelero no le quedaba otro remedio que subir precios, porque no podían hacer frente a la subida del precio de la luz. El sector del taxi incrementaba bestialmente las tarifas por aumento de los carburantes. Los fletes marítimos estaban disparados por el impacto de los combustibles en el transporte. Y así podría seguir...
Todo ello, provocó que las revisiones de las rentas del trabajo, así como las pensiones, tuvieran que reflejar ese incremento de costes de una u otra manera, para que las personas pudieran hacer frente a a la compra de bienes y servicios.
Hasta aquí todo dentro de la "normalidad". Pero ¿por qué ahora que la energía, el petróleo, el gas, los combustibles, etc han bajado sensiblemente de precio, no se traslada esa bajada en los servicios? Yo tengo una respuesta simple y generalista: Porque nadie se va a bajar el sueldo.
Subir las remuneraciones es complicado, pero bajarlas más aún. El sector del taxi subió tarifas donde yo vivo, argumentando el incremento de los costes por la subida de los combustibles ¿las reducirán ahora porque hayan bajado? Desde luego que no. El peluquero subió el corte de pelo porque pasó a pagar el doble de luz ¿lo bajará ahora que está pagando de luz lo mismo que antes de esa crisis de precios energéticos? ¿alguien ha visto en los medios de comunicación, esta semana santa, que algún hostelero diga que está ganando mucho más porque sus gastos en electricidad y gas son muy inferiores respecto a los de la temporada pasada?
Bienvenidos a la inflación de segunda ronda, que es la que no permite deflactar precios.
Todo ello, provocó que las revisiones de las rentas del trabajo, así como las pensiones, tuvieran que reflejar ese incremento de costes de una u otra manera, para que las personas pudieran hacer frente a a la compra de bienes y servicios.
Hasta aquí todo dentro de la "normalidad". Pero ¿por qué ahora que la energía, el petróleo, el gas, los combustibles, etc han bajado sensiblemente de precio, no se traslada esa bajada en los servicios? Yo tengo una respuesta simple y generalista: Porque nadie se va a bajar el sueldo.
Subir las remuneraciones es complicado, pero bajarlas más aún. El sector del taxi subió tarifas donde yo vivo, argumentando el incremento de los costes por la subida de los combustibles ¿las reducirán ahora porque hayan bajado? Desde luego que no. El peluquero subió el corte de pelo porque pasó a pagar el doble de luz ¿lo bajará ahora que está pagando de luz lo mismo que antes de esa crisis de precios energéticos? ¿alguien ha visto en los medios de comunicación, esta semana santa, que algún hostelero diga que está ganando mucho más porque sus gastos en electricidad y gas son muy inferiores respecto a los de la temporada pasada?
Bienvenidos a la inflación de segunda ronda, que es la que no permite deflactar precios.