Yo ya no hablo de que me paguen una miseria por estar en libre (lo asumo), hablo de que los kw que generamos y vertemos los puede usar otro usuario de la red Y AHÍ ES DONDE TAMBIEN APLICA LO DEL TOPE DEL GAS.
Puede que no me sepa explicar bien, voy a intentarlo con un ejemplo: Si de 1000 kw suministrados a sus clientes, los que proporciona la eléctrica de sus "fábricas" son 800 kw y 200 kw son generados por autoncosumidores que vierten a la red ¿Por qué aplican tope de gas en esos 200 kw? Vamos hombre... ¿sólo lo veo yo? Si ellos tienen que pagar 800 kw y van a cobrar 1000 kw a sus clientes... ¿no veis el beneficio?
Imagínate que van a un restaurante buffet con precio fijo por menú un grupo de amigos, 20 personas en total. El precio del menú es de 10 euros por persona, agua incluida. Pero un subconjunto de las personas que fueron a comer (8 personas) piden vino, que tiene un suplemento de 5 euros por persona.
Cuando llega la cuenta, todo el mundo saca sus 10 euros del bolsillo porque es el precio del menú, lo que suma un total de 200 euros. Pero la cuenta dice que el precio a pagar son 240 euros (200 de los menús y 40 de los suplementos por vino). Pues resulta que ahora se ve que con 10 euros cada uno no basta, que hay que pagar 12 euros por persona, para que salgan los 240 euros.
¿Hay enriquecimiento ilícito del restaurante porque todo el mundo ha pagado más que el precio del menú básico, aunque no todos tomaran vino? No. Simplemente, ha habido un coste extra que hay que sufragar entre todos. Si todos hubieran pedido vino, o si este hubiera estado incluido en el menú por defecto, el resultado por persona hubiera sido 15 euros, así que 12 euros es un precio más razonable y bajo, y por lo tanto, conveniente para evitar pagar todos los menús a precio de menú con vino cuando no todos los comensales quieren el vino.
Si el menú por defecto costase 15 euros incluyendo vino, los 12 comensales que no piden vino serían "beneficios caídos del cielo" del restaurante. Con este mecanismo de menú básico más suplemento de vino, se evita el beneficio extraordinario, eso sí, a cambio de que el precio básico puede resultar un poco encarecido en función de la cantidad de comensales que pidan vino.