Con respecto al calor, cuenta que por el simple hecho de vivir en la casa aportamos calor (Cocina, frigorifico, nosotros mismos...) tanto en verano como en invierno y claro, en verano lo notas.
Pero antes vivíamos las mismas personas que ahora, por lo que generaríamos el mismo calor que ahora.
Yo he podido comprobar dos cosas respecto a la obra y sus resultados.
El SATE influye en que la fachada no transmita directamente el calor en verano y el frío en invierno, al interior de la vivienda.
Ahora el calor y el frío están mucho más alejados directamente de nuestra fachada original.
Pero unas malas ventanas (aluminio sin RPT) y unos malos cristales (normales sin bajo emisivo), influyen muchísimo en el interior de la vivienda.
Con unas malas ventanas te entra directamente más calor en verano y más frío en invierno, a través de las propias ventanas.
Ahora al ir a poner remedio por ejemplo con el aire acondicionado en verano, nos encontramos que gran parte del poder frigorífico, se nos va a través de las mismas ventanas que lo dejan entrar.
Por lo que con unas buenas ventanas además de entrar menos calor, notamos mucho más la efectividad del aire acondicionado y gastaremos menos poniendo un aire por ejemplo a 24°C y con unas malas ventanas a 18°C para conseguir el mismo resultado.
Y en invierno exactamente igual, unas buenas ventanas no dejan entrar el frío y tampoco salir el calor.
Por eso yo achaco la mayor mejoría en mi edificio a las ventanas, reconociendo que el SATE efectivamente algo mejorará el asunto, pero no tanto como las ventanas.
Salu2