Por lo que tengo entendido, sí puede haber deducciones por determinadas obras de mejora de eficiencia energética, pero aquí hay que distinguir bastante bien entre que sea tu vivienda habitual y que sea una segunda residencia.
En el caso de una segunda vivienda, yo no daría por hecho que la instalación de placas entra automáticamente en la deducción. Depende de qué deducción concreta se pretenda aplicar, de cuándo se hizo la obra, del porcentaje de reducción de consumo energético conseguido y de cómo se pueda acreditar mediante los certificados energéticos correspondientes.
Además, las deducciones han ido cambiando con las distintas prórrogas, así que miraría la normativa correspondiente al año en el que se hizo la instalación y no únicamente información antigua del foro.
Si estás valorando hacerlo ahora, yo calcularía primero el ahorro energético y económico esperado y luego comprobaría si cumples los requisitos fiscales. Es bastante fácil que una instalación parezca rentable sobre el papel y que el resultado cambie al tener en cuenta ayudas, deducciones y el consumo real de la vivienda.