Hace un año os explicábamos que el precio de la electricidad cambiaría cada hora. En los próximos meses será una realidad. Dicha posibilidad crea muchas incertidumbres a los consumidores, da la impresión que cada vez que pulsemos un interruptor estaremos jugando a la bolsa. Y para “evitarnos sobresaltos”, las eléctricas nos ofrecen unas tarifas de precio fijo. Pero … ¿hemos de temer a la facturación horaria?





