A veces lo peor no es morirse...
Somos realmente capaces y honestos para evaluar el daño medioambiental a medio y largo plazo de los millones de litros de agua radioactiva vertidos a los océanos del planeta?
Tampoco ha habido casos de cáncer asociados. Sólo un puñado de personas (trabajadores, bomberos, etc.) recibieron dosis superiores a las que cualquiera recibe del sol o el ambiente en un año, y en todo caso bastante inferiores a las cotas peligrosas. Dosis similares a las que recibes si te haces un par de TACs.
Se hizo (y se sigue haciendo) una monitorización detallada de las enfermedades en la zona y no se ha observado un crecimiento de nada en cantidades estadísticamente significativas. El único tipo de cáncer que experimentó una subida considerable fue el de tiroides. Esto es debido a que en un accidente nuclear se libera yodo-131, que (como el yodo normal) se acumula en la tiroides. Por este motivo se le dio a la gente inmediatamente suplementos de yodo (para que reemplace al radiactivo y este se excrete) y se hicieron cribados a toda la gente de la zona para controlar si estaba apareciendo ese tipo de cáncer. Entre estas medidas de prevención y el hecho de que el cáncer de tiroides es uno de los más fáciles de currar (95% de probabilidades de sobrevivir en general, pero casi el 100% si se pilla pronto, lo cual estaba garantizado con esos cribados) nadie ha muerto de cáncer de tiroides en esa región a causa del accidente.
Respecto a otras cosas como animales y plantas: evidentemente hubo algo de contaminación, pero al igual que con los humanos, nada que incremente significativamente las probabilidades de muerte o mutaciones de esos animales. En muchos análisis de fauna se han encontrado dosis de radioactividad superiores a la media, pero en todo caso MUY por debajo de los umbrales peligrosos. Inferiores, por ejemplo, a la radiación que esos animales hubieran recibido si se hubieran comido un plátano.
Respecto al mar en sí, mucha gente no lo sabe, pero el agua de mar tiene uranio. Igual que muchas otras cosas que va erosionando de todas las rocas que hay por el mundo. Uranio también. De hecho hay procesos industriales propuestos para destilar el agua y sacar el uranio de ahí, en lugar de minarlo. Evidentemente en los primeros días tras el accidente el agua de la zona tuvo concentraciones de radiación muy superiores a la normal, pero en cuanto se diluye la densidad se vuelve la misma que la naturalmente presente en el agua de mar.
En resumen, claro que los accidentes son peligrosos, pero hay que hacer los números y compararlos con varias cosas:
1.- Otras fuentes naturales de radiación, como el sol, el radón del suelo oel potasio 40 de los plátanos.
2.- La radiación producida por la quema de combustibles fósiles a los que la energía nuclear sustitutuye. Porque sí, el carbón también tiene trazas de minerales radioactivos, y cada vez que lo quemamos lanzamos al aire muchísima más radioactividad de la que creemos. Desde luego mucha más de la que produce una central nuclear
3.- Independientemente de la radiación debemos comparar los perjuicios para la salud y el medioambiente de un accidente nuclear con los que acarrean las otras actividades de producción de energía. Ya sea la minería de silicio y litio para hacer placas solares y baterías o todos los efectos producidos por la quema de combustibles fósiles (cambio climático incluido).
Si hacemos el análisis el resultado es que la nuclear compensa. En términos de salud, de riesgos, de medioambiente y de todo...