Si Iker Jiménez alertó de que no vaya haber electricidad para la demanda, podemos estar tranquilos entonces: ¡habrá electricidad de sobra! :emoji_smiley:
Ahora más en serio, está claro que energía suficiente la puede haber en todo el planeta, por supuesto. El problema no es la cantidad de energía, sino la distribución de la misma. No es lo mismo concentrar la energía en una planta transformadora que distribuirla por todos y cada uno de los hogares de una ciudad.
Por poner un ejemplo, podemos tener un camión cisterna con gasoil que lleve 40.000 litros de gasoil a una gasolinera importante en una operación salida. Eso son 400.000 kWh. Los 8 surtidores de una sola gasolinera nos pueden proporcionar esa energía a los vehículos en una jornada de desplazamientos, perfectamente. Pongamos que se usa ese combustible para mover vehículos de combustión diesel con rendimiento del 35%, con ello tenemos que podemos aprovechar 140.000 kWh de energía para desplazamientos. Si eso lo trasladamos a electricidad, por ejemplo, tendríamos que poder distribuir al menos unos 160.000 kWh (consumo + pérdidas de carga). A 100 kW por cargador funcionando a tope seguidas, necesitaríamos más de 130 cargadores para poder distribuir esa energía en 12 horas de jornada.
El caso paradigmático en España es que hasta ahora, cuando se habla de VE, normalmente lo comentan clientes que lo han adquirido, y son personas que o bien una vivienda unifamiliar con garaje propio o viven en un edificio más o menos moderno con una instalación eléctrica acorde a normativas y con plaza de garaje en propiedad. Para esos casos, es bastante viable instalarse su propio punto de carga. Pero la realidad es que la gran mayoría de los hogares en España no disponen de garaje (el 70% de los coches duermen en la calle). Es fácil electrificar el 20% de los vehículos de los más pudientes, el problemón viene cuando tratas de hacerlo con el 80% de los que tienen menos recursos. Todos los polígonos de viviendas de los años 70-80 que se construyeron sin garajes en su mayoría, con calles atestadas de vehículos, y que conforman el parque de viviendas más común, no tienen fácil acceder a ese tipo de vehículos ni por renta ni por posibilidades de carga. Y más cuando normalmente incluso hay más de un vehículo por familia.