Correcto. Hay una cosa que está clara, los 23,5 grados de temperatura no siempre se sienten igual:
- Con una humedad relativa del 45 % si realizas una actividad ligera (planchar, recoger la casa...) el sudor se evapora con facilidad, y por el calor latente de evaporación, se produce una bajada de temperatura de la piel, con la consiguiente sensación de frescor.
- Con una humedad relativa por encima del 65 %, este proceso empieza a ser más lento, quedando el sudor sobre la superficie de la piel sin evaporarse produciendo sensación de bochorno dentro de tu propia casa.
Por eso es tan importante comprender la importancia de la HR para llegar al confort térmico. Aquí, en Jerez de la Frontera puede llegar a subir la temperatura a 37-38 grados con levante, y una HR=45 %, el suelo radiante funciona de lujo. Pero hoy, con poniente, a 28 grados y una HR=70 %, la bomba de calor está muerta de risa (prácticamente ni enciende) pero dentro de mi casa me estoy asfixiando.
Hay muchos que hablan de temperaturas de impulsión variables con la HR, desde mi punto de vista, nada efectivo, el suelo refrescante tiene sus limitaciones y subir la impulsión a 22 grados es tirar energía a la basura, las ganancias térmicas superarán a la disipación del suelo.
¿Algún consejo?