Con la salida al mercado hace unos años de los primeros vehículos híbridos gasolina-eléctrico, una nueva incertidumbre se suma al clásico ¿Diésel o Gasolina?. ¿Merece la pena gastar un poco más en comprar un coche híbrido o es mejor optar por un diésel?.
Vamos a analizar el tema desde el punto de vista energético-económico. Para ello utilizaremos dos coches: Toyota Auris 2.0 D4D (diésel 125cvs) y Toyota Prius (híbrido 138cvs), ambos del segmento C. Aunque el Auris ya existe con motorización híbrida, vamos a utilizar el Prius ya que tiene un historial de consumos más amplio al llevar más tiempo en el mercado.


