Actualizo con la experiencia de las últimas semanas para que el hilo quede completo y pueda servir de referencia a quien llegue después.
Lo primero que quiero remarcar es la sensación de que no se explica del todo bien en el funcionamiento de estas máquinas. Supongo que por desconocimiento. Se anuncian potencias, temperaturas máximas y capacidades que no se van a alcanzar, lo que lleva a interpretaciones erróneas si no se tiene experiencia previa. Lo que quiero decir es que o se sobredimensiona mucho la máquina o es imposible impulsar a temperaturas por encima de 60 grados. Lo más que he visto con mi máquina han sido 55.
En mi caso, con la aerotermia de 8 kW de Saunier, al revisar consumos la impresión es que no modula de forma continua, sino que trabaja por escalones de potencia. Aproximadamente parece moverse en torno a 1 kW, 2 kW y 3 kW eléctricos, y a partir de ahí la regulación se hace por otros medios. ¿tenéis esa impresión
Cuando alcanza esos escalones altos, la máquina ajusta el caudal de agua y la temperatura es la que dan las condiciones atmosféricas.
Como prueba de límite, una noche con la casa vacía y –5 °C exteriores, la temperatura interior se quedó clavada en 16 °C y no hubo forma de levantarla más. La máquina estuvo funcionando todo el tiempo por encima de 3 kW eléctricos.
La prueba real, en condiciones normales de uso, estando en la casa y con apoyo de la chimenea. En esas condiciones sí he conseguido la temperatura de confort, fijada en 19 °C. Cerca de la chimenea y en el dormitorio principal que también se calienta con ella la temperatura se va por encima de 20. El consumo ha sido aproximadamente 30 kWh de red y unos 10 kWh procedentes de la fotovoltaica, con temperaturas exteriores de 0 °C de mínima y 4 °C de máxima.
Así que, en conjunto, he conseguido lo que esperaba. La instalación está dimensionada para condiciones medias, no para las extremas, y funciona de forma coherente con ese planteamiento.
Y antes de que aparezcan comentarios sobre que tengo muchas pérdidas por un aislamiento mejorable: ya lo sé, no hace falta insistir.