Con los precios de la electricidad por las nubes y los combustibles subiendo, dan ganas de ir al bosque a por leña gratis. Lamentablemente hay que pagarse los desplazamientos, el vehículo, cortar la leña, trocearla, dejarla secar y almacenarla... ¡Uf! Mejor la compramos ¿verdad?. Pero ¿saldrá rentable? Vamos a analizar este combustible del que creemos saberlo todo.





