Hace unas semanas la alcaldesa de Barcelona anunció a bombo y platillo la creación de una comercializadora eléctrica municipal. “Escuelas, bibliotecas y semáforos se abastecerán de energía 100% renovable”, explica la política, seguido de referencias a la fotovoltaica y sus bondades. Sin embargo, al echar un vistazo a las plantas generadoras de las que dispondrá Barcelona Energía, vemos que el 90% provendrá de la planta de incineración de residuos del Besos, el 9% del biogás generado en el vertedero del Garraf y el 1% restante de las placas solares del Fórum y otros edificios públicos. Lo cual me lleva a la pregunta, ¿es renovable la energía producida al quemar residuos urbanos?




