Al final, y aunque creo que en pocos años podríamos tener autonomías de eléctricos absurdamente altas, yo creo que el "punto dulce" será aquel que permita hacer viajes largos sin preocuparse. No sé muy bien qué tipo de viajes hacéis los peninsulares (por aquí las distancias son de 100 km máximo), pero diría que hacerse un Almería-Finisterre tampoco es muy normal. A partir de un punto, si el viaje se parece más a la ruta de la seda que a unas vacaciones, diría que generalmente buscamos alternativas (avión, etc.).
Por tanto, el tope será ese punto en el que ya no nos apetezca hacer el viaje en coche, ¿pongamos 8h de trayecto, 700-800 km? Creo que no estamos tan lejos de llegar ahí, y en cuanto lleguemos, los fabricantes se orientarán más a, con la misma autonomía, tener menos peso (y por tanto mejor consumo y prestaciones).
Lo curioso es que, si sigue la progresión, podemos llegar a un "mundo al revés", porque los eléctricos no tienen un tope demasiado definido en cuanto a la autonomía que pueden llegar a tener, pero los gasolinas/diésel sí parece que no pueden bajar mucho más los consumos. Con lo que igual en 5-10 años estamos con el argumento al revés, diciendo que los gasolina están bien para moverse por ciudad, pero que no valen para viajes largos, porque te obligan a ir parando a repostar, y eso es un tostón